Destaco el paralelismo establecido a partir de dos fotografías que ilustran el texto:
NUESTRO MUNDO Y EL MUNDILLO EDITORIAL: PAISAJE Y PAISANAJE
"La lista de los libros más vendidos de Sant Jordi - de la que todos los medios de comunicación se hacen eco al día siguiente, y que sirve como referencia para establecer los éxitos y fracasos de la jornada- se realizó, este año, a partir de una encuesta a doce librerías, entre las que no se encontraban las que más venden en Catalunya."
"A diferencia de lo que sucede con las entradas de cine, en España no existe un sistema fiable para conocer exactamente los ejemplares que se venden de cada libro, entre otras cosas por la falta de interés de los editores al respecto."
P.S. Leo en el suplemento Cultura/s (24 de mayo) de este diario un artículo del señor Bru de Sala en el que éste hace balance del mandato de la consellera Caterina Mieras, y en el que dicho señor escribe: “El balance no es malo (y mejor sería si no hubiese quitado a Folch para poner a un enemigo declarado de la cultura catalana,
infeudado a Mascarell, como tantos otros, en el Ramon Llull)”.Ignoro qué razones tendrá el señor Bru de Sala, y deben ser poderosas razones, para calificar a Emilio Manzano de “enemigo declarado de la cultura catalana”. Lo que me sorprende es que ningún escritor o editor catalán (en lengua catalana) de los muchos que participaron en el Saló de Lectura, el espacio televisivo de Emilio Manzano, haya mandado todavía, que yo sepa, una carta a este periódico pidiéndole explicaciones al señor Bru de Sala.

Ahora bien, una cosa que ni siquiera llegó a plantearse Mieras es la posibilidad de abrir espacios de conexión entre la cultura y la sociedad. Tal vez con el Consell de Cultura, que nos pintaremos al óleo, claro, pero no por culpa suya, las cosas hubieran empezado a cambiar en este sentido. Tal vez en la próxima legislatura, que ahora no será la que empiece a finales de año sino la siguiente. Suponiendo que consigamos, que nos conjuremos todos los de la cultura, a no salir en foto con políticos ni apoyar partidos que no prometan la aprobación de la ley y la puesta en marcha del Consell para el año próximo.
El balance no es malo (y mejor sería si no hubiera quitado a Folch para poner a un enemigo declarado de la cultura catalana, infeudado a Mascarell como tantos otros, en el Ramon Llull). Pero de giro, ni hablar. A presionar pues, amigos

Al enfrentar ventas lentas y escasas durante años, la industria editorial finalmente ha respondido ante estos nuevos retos y por primera vez desde 1999, el número de libros nuevos descendió en el 2005.
"En el 2005,los editores mostraron más cautela y disciplina en cuanto a renovar sus listas (de títulos)", informó el martes Gary Aiello, presidente operativo de la firma Bowker, que compila estadísticas de publicación de libros a través de un comunicado.
"Hemos visto que esta tendencia continúa en el 2006. El precio del papel ha subido en dos ocasiones en el presente año, y los editores, particularmente los más pequeños, deben pensar cuidadosamente qué es lo que van a publicar, agregó.
De acuerdo con la firma Bowker, el número de nuevos libros y de nuevos tirajes de libros antiguos el año pasado disminuyeron a 172.000, aproximadamente unos 18.000 libros menos que en el 2004.
Las empresas editoriales, particularmente las pequeñas y medianas, todas presentaron recortes.
Bowkers espera una disminución en la publicación de libros de historia, de biografías, libros para niños, tecnología e incluso de religión, presuntamente una de las categorías de crecimiento más explosivo de la industria.
"Los editores están llegando a la conclusión, correcta o equivocada, que el mercado no puede manejar 200.000 libros al año", señaló el martes el consultor de Bowker, Andrew Grabois, a la Associated Press.
"Durante años, la estrategia era sacar todos los libros posibles. Era como lanzar pasta contra la pared y esperar que parte de ella se quedara pegada. Ahora, y al menos por una temporada, han encontrado que publicar menos libros es una manera más efectiva de hacer negocios", agregó.

Si algo he aprendido es que los grandes cambios en la economía y en la historia no se producen en una jornada gloriosa, sino que llegan a la chita callando muy poquito a poco.
En la guerrilla aprendí a sobrevivir: algo muy útil en los negocios. En edición, la rapidez de reflejos gana. Si no creces, decreces.
Con la Balcells y Altarriba, fundamos RBA (Rodrigo, Balcells, Altarriba). No teníamos un duro, pero vendíamos talento: ofrecíamos ideas y lo subcontratábamos todo.
Barcelona era la gran capital latinoamericana del exilio y en Castelldefels conseguías un lindo apartamento junto a la playa por cuatro pesetas.
Sabido es que de un tiempo a esta parte no hay documento administrativo, carta comercial, nota escolar o arenga de masas que no encabece sus pretensiones especificando los dos posibles sexos de sus destinatarios. La cosa empezó hace ya bastantes años. Aún recuerdo cómo me reí en una reunión universitaria, a principios de la década de 1990, cuando tuve la oportunidad de escuchar a un profesor que, queriendo referirse a los correctores de estilo, soltó con toda seriedad y sin apenas sonrojarse el siguiente prodigio verbal: "Los/las mediadores/mediadoras lingüísticos/lingüísticas". Y si la memoria no me falla, para recrear más a la audiencia, el joven docente coronó su hazaña haciendo con los dedos de ambas manos esa especie de gesto simiesco con el que se quiere indicar que uno pone entre comillas lo que acaba de decir. O sea, que ni siquiera él daba crédito a sus palabras.
Esos melenudos, con esas pintas, por los que nadie hubiera dado un duro, estaban fundando en esas fechas la empresa más rentable del universo mundo de todos los tiempos (después de la iglesia católica)....Mi madre, la pobre, me decía por aquellas fechas aquello de "buen porte y buenos modales, abren puertas principales". Mira que porte tienen todos, sobretodo el pollito ése de abajo a la izquierda: Bill Gates, fundador de Microsoft y el pavo más rico del mundo en la actualidad.

En otro orden de cosas, el gran interés de empresas de diversos sectores que ofrecen productos y servicios a personas como Paola, interesadas en asociar a su mensaje publicitario el sentido profundamente humano de dar visibilidad a unas situaciones características, muy comunes a las mujeres, y hombres en no menor medida, de esta etapa media de su vida, tan descuidada y tradicionalmente menospreciada.
