24 mayo 2006

INTRIGA

Leo en el suplemento CULTURAS, de La Vanguardia, a Xavier Bru de Sala. Un artículo que titula BALANCE MIERAS, condescendiente y adulón a toro pasado con el equipo de la ex-consellera. Me sorprende el final de la entrega:


Ahora bien, una cosa que ni siquiera llegó a plantearse Mieras es la posibilidad de abrir espacios de conexión entre la cultura y la sociedad. Tal vez con el Consell de Cultura, que nos pintaremos al óleo, claro, pero no por culpa suya, las cosas hubieran empezado a cambiar en este sentido. Tal vez en la próxima legislatura, que ahora no será la que empiece a finales de año sino la siguiente. Suponiendo que consigamos, que nos conjuremos todos los de la cultura, a no salir en foto con políticos ni apoyar partidos que no prometan la aprobación de la ley y la puesta en marcha del Consell para el año próximo.

El balance no es malo (y mejor sería si no hubiera quitado a Folch para poner a un enemigo declarado de la cultura catalana, infeudado a Mascarell como tantos otros, en el Ramon Llull). Pero de giro, ni hablar. A presionar pues, amigos


Cuando propone "que nos conjuremos todos los de la cultura, a no salir en foto con políticos ni apoyar partidos que no prometan la aprobación de la ley y la puesta en marcha del Consell para el año próximo.", ¿a quién se refiere, al decir "todos"?
Me temo que la propuesta es del todo inviable, porque muchos integrantes de ese "todos", por restrictivo que sea el ritual de ingreso en tal cenáculo, viven desde hace tanto tiempo de las migajas que caen de la mesa de ese rico Epulón que no es otro que el poder político que maneja el presupuesto de cultura (asunto casi nada cultural, en muchos casos) en cualquier instancia (municipal, autonómica, estatal o europea) que convierte en un ejercicio de imaginación de alto vuelo y/o alto riesgo el verlos fuera de ese comedero, menjadora o como quiera llamársele. Ya estamos viendo posicionamientos pesebristas en algunos de esos "todos", con motivo del referéndum del Estatut, pero esto no es nada con lo que se espera para las autonómicas catalanas de final de año y las municipales del próximo. Un año es un plazo demasiado largo para que tantos comilitones acepten el paso diario por los comedores sociales para marginados que atienden caritativamente las ONG catalanas.


Y, ¿qué me dicen de las duras expresiones sobre el nuevo conseller, Mascarell, y sus infeudados, comenzando por el televisivo Emili Manzano, flamante sucesor de Ernest Folch en el Institut Ramon Llull? A mi me suena a anuncio premonitorio de más madera...

23 mayo 2006

En USA lo han entendido..., ¿y aquí?

HILLEL ITALIE; Associated Press

Sugerida por CON VALOR, quien se pregunta qué hace mientras tanto nuestra decadente industria editorial, nos interesa esta información sobre el mercado en EEUU.


Al enfrentar ventas lentas y escasas durante años, la industria editorial finalmente ha respondido ante estos nuevos retos y por primera vez desde 1999, el número de libros nuevos descendió en el 2005.

"En el 2005,los editores mostraron más cautela y disciplina en cuanto a renovar sus listas (de títulos)", informó el martes Gary Aiello, presidente operativo de la firma Bowker, que compila estadísticas de publicación de libros a través de un comunicado.

"Hemos visto que esta tendencia continúa en el 2006. El precio del papel ha subido en dos ocasiones en el presente año, y los editores, particularmente los más pequeños, deben pensar cuidadosamente qué es lo que van a publicar, agregó.

De acuerdo con la firma Bowker, el número de nuevos libros y de nuevos tirajes de libros antiguos el año pasado disminuyeron a 172.000, aproximadamente unos 18.000 libros menos que en el 2004.

Las empresas editoriales, particularmente las pequeñas y medianas, todas presentaron recortes.

Bowkers espera una disminución en la publicación de libros de historia, de biografías, libros para niños, tecnología e incluso de religión, presuntamente una de las categorías de crecimiento más explosivo de la industria.

"Los editores están llegando a la conclusión, correcta o equivocada, que el mercado no puede manejar 200.000 libros al año", señaló el martes el consultor de Bowker, Andrew Grabois, a la Associated Press.

"Durante años, la estrategia era sacar todos los libros posibles. Era como lanzar pasta contra la pared y esperar que parte de ella se quedara pegada. Ahora, y al menos por una temporada, han encontrado que publicar menos libros es una manera más efectiva de hacer negocios", agregó.

EL CATALÁN HABLADO

Información de EXPANSIÓN, hoy mismo:

RICARDO RODRIGO, UNA VOZ CLARA...


En una entrevista algo desaprovechada por la insistencia de hablar de la épica etapa de guerrillero del personaje, desoyendo las propias indicaciones de aquél, que requiere repetidamente del interrogador perspectiva y lectura contextual, hay algunas frases entresacadas del texto, que me parecen esclarecedoras para la comprensión de la trayectoria de Ricardo en el firmamento editorial español:

Si algo he aprendido es que los grandes cambios en la economía y en la historia no se producen en una jornada gloriosa, sino que llegan a la chita callando muy poquito a poco.


En la guerrilla aprendí a sobrevivir: algo muy útil en los negocios. En edición, la rapidez de reflejos gana. Si no creces, decreces.

Con la Balcells y Altarriba, fundamos RBA (Rodrigo, Balcells, Altarriba). No teníamos un duro, pero vendíamos talento: ofrecíamos ideas y lo subcontratábamos todo.

Barcelona era la gran capital latinoamericana del exilio y en Castelldefels conseguías un lindo apartamento junto a la playa por cuatro pesetas.

22 mayo 2006

Señoras/señores lectoras/lectores:

Artículo impagable, de Ferran Toutain, en El País. Las cosas innecesarias, si además nos resultan cargantes y ridículas, llegan a ser insoportables.

La incorrección de la corrección

Sabido es que de un tiempo a esta parte no hay documento administrativo, carta comercial, nota escolar o arenga de masas que no encabece sus pretensiones especificando los dos posibles sexos de sus destinatarios. La cosa empezó hace ya bastantes años. Aún recuerdo cómo me reí en una reunión universitaria, a principios de la década de 1990, cuando tuve la oportunidad de escuchar a un profesor que, queriendo referirse a los correctores de estilo, soltó con toda seriedad y sin apenas sonrojarse el siguiente prodigio verbal: "Los/las mediadores/mediadoras lingüísticos/lingüísticas". Y si la memoria no me falla, para recrear más a la audiencia, el joven docente coronó su hazaña haciendo con los dedos de ambas manos esa especie de gesto simiesco con el que se quiere indicar que uno pone entre comillas lo que acaba de decir. O sea, que ni siquiera él daba crédito a sus palabras.

13 mayo 2006

LEGISLAR ... O NO SER

Pues ya tenemos muy cercano el debate en la Cámara del proyecto de Ley que ayer presentó, como informe de anteproyecto en el consejo de ministros, la titular de Cultura, Carmen Calvo.

Venga, a golpe de ley, hay que desasnar al país. Mientras tanto, se desarma la televisión como servicio público, dejando al paisanaje embobado, entre el fútbol y granhermano, en la salita familiar ante la máquina infernal (llamarla caja tonta, es una delicadeza de ursulina). Parecen dos acciones de gobierno (esta futura ley de la lectura y la privatización o minoración de la televisión pública) un tanto desconectadas, algo contrapuestas, una muy pragmática y la otra, la ley, un tanto angelical. Veamos porqué me lo parece.
Comencemos por las razones aducidas con relación a la consolidación del precio fijo. Debo aclarar que un servidor es decididamente partidario del precio fijo en el libro por muchas razones que un día abordaremos; pero en ningún caso me parece que su estricta aplicación tenga, por sí misma, los taumatúrgicos efectos que algunos optimistas le conceden.
Por ejemplo, Miguel Ángel Trenas dice en La Vanguardia de hoy: El anteproyecto consolida el precio fijo de los libros, dando respuesta “a una política decidida de excepcionalidad cultural para garantizar una oferta plural, en torno a los 40.000 títulos publicados al año, que, como patrimonio cultural, no verían la luz al albur, exclusivamente, de las leyes del mercado” (el entrecomillado pertenece a la nota de prensa del propio Ministerio). Pues nada, a legislar contra las leyes del mercado. Es como legislar contra E.ON , en el terreno de las OPA. De aquí a negar la ley de la gravedad hay un trecho corto. ¿Quién puede creer que una ley como ésta va a ayudar a la industria editorial (y a su reconocida proliferación productiva) a proteger el, al menos dudoso, patrimonio cultural que representan esos 40.000 títulos anuales? A ver, Italia tiene un gravísimo problema con su, sin duda rico, acervo cultural arquitectónico, escultórico, musical y pictórico; se deteriora constantemente y reconoce manifiestamente su impotencia e incapacidad para su mantenimiento, pidiendo ayuda internacional, de países e instituciones. ¿No se les ha ocurrido, como a nosotros, protegerlo por ley? ¡Somos lo más grande!
Hay algunos otros aspectos, tanto o más pintorescos, además de éste. En próximas fechas, hablaremos sobre ellos.

12 mayo 2006

Las apariencias engañan...

Esos melenudos, con esas pintas, por los que nadie hubiera dado un duro, estaban fundando en esas fechas la empresa más rentable del universo mundo de todos los tiempos (después de la iglesia católica)....Mi madre, la pobre, me decía por aquellas fechas aquello de "buen porte y buenos modales, abren puertas principales". Mira que porte tienen todos, sobretodo el pollito ése de abajo a la izquierda: Bill Gates, fundador de Microsoft y el pavo más rico del mundo en la actualidad.

11 mayo 2006

Correctores muy correctos

Silvia Senz Bueno, ha tenido la amabilidad de invitarme a visitar el blog de los correctores, ADDENDA ET CORRIGENDA, a la vez que me trasmitía su acuerdo con algunos de los postulados de mi post de ayer sobre los RETOS del sector editorial, especialmente el que hace referencia a la situación de los OFICIOS DEL LIBRO y sus profesionales, tema sobre el cual ha trabajado y publicado mucho.
Se lo agradezco y os invito a mi vez para que visiteis un espacio de libre expresión de nuestros colegas.

A propósito de correctores y de su necesidad, tomo de Màrius Serra este elogioso y reivindicativo artículo a ellos referido y útil para todos.

La Vanguardia

Otra corrección es posible

NO ES LÓGICO prescindir de los lingüistas y quejarse del empobrecimiento de la lengua

MÀRIUS SERRA


Entre los sobresaltos que provocó la manifestación del sábado hubo uno más bien colateral. En su flamante diario digital, Pasqual Maragall publicó el domingo un post que empieza «Considero raonable que milers i milers de ciutadans expressin la seva actitud» y acaba recordando el bombardeo de Gernika. El presidente rubrica sus reflexiones con un topónimo (es lógico) y la fecha (redundante tratándose de un diario digital). Este domingo debió de escribirlo desde Rupià, porque se leía: «Al Baix Empodrà (sic), diumenge, 19 de febrer del 2006». El error de tecleo en el nombre de la comarca produjo una metátesis espectacular, digna de figurar en los manuales de retórica junto a los clásicos «àguila-àliga, egua-euga o xicallaquitxalla». Al desplazar la R de Empordà, Maragall construyó sin querer una frase inquietante, homófona de «el baix em podrà». Este desliz tipográfico propició un hilarante juego especulativo por parte de los sagaces humoristas del espacio Alguna pregunta més? de Catalunya Ràdio. A las ocho, Carles Capdevila ya se preguntaba por la identidad de esa persona de baja estatura que podría con Maragall. Las hipótesis más verosímiles apuntarían hacia el ministro Montilla, aunque podría haber más candidatos. Descartados por el centímetro tanto Zapatero como Rajoy y apartados de la primera línea Pujol y Aznar, la discusión se centraría en comparar estaturas entre Maragall y sus rivales: ¿Mas? ¿Bono? ¿Carod? El equipo APM volvió a la carga a eso de las diez en su repaso de la prensa. Y entonces, por arte (digital) de magia, la metátesis ampurdanesa se deshizo y «Al Baix Empodrà» devino «Al Baix Empordà».

Ésa es la grandeza de ambos medios. La radio, por su trascendencia social; internet porque, a diferencia de los medios impresos, permite corregir erratas sin dejar rastro. Sin embargo, no se puede corregir con garantías sin contratos dignos para los lingüistas, unos profesionales cada vez más arrinconados que son básicos en el tan cacareado fomento de la lectura. Para que los textos de periodistas, novelistas, ensayistas, traductores, crucigramistas e incluso poetas nos lleguen dignamente los correctores deben ser más valorados. No es lógico prescindir alegremente de ellos en nombre de los costos de producción y luego quejarse del empobrecimiento de la lengua. De cualquier lengua. Debemos exigir el máximo dominio del instrumento a los profesionales del lenguaje, pero nadie es infalible. Un texto debe ser siempre revisado por más de una persona. El lenguaje verbal es un instrumento demasiado complejo. ¿No exigimos controles de calidad en otros ámbitos? ¿No se revisa el trabajo de arquitectos, juristas e ingenieros? Resulta paradójico que, mientras se lava la imagen de los cuerpos policiales, los correctores aún carguen con el sambenito de ser la policía (represiva) de la lengua. Y no. O no siempre. Una buena corrección juega a favor de cualquier texto.

Aparte del weblog presidencial y de las hilarantes antologías de erratas que proliferan en la red, deberíamos visitar más a menudo un weblog que reivindica la figura del lingüista como http://addendaetcorrigenda.blogia.com/. Ya verán que es un espacio combativo, a cuyas críticas por fortuna nadie escapa, como este columnista ha podido comprobar.

MariusSerra@ verbalia. com

LA TRANSGRESIÓN DE PAOLA


Emília Giró, amiga de hace mucho tiempo, ganadora del premio Maria Aurèlia Capmany 2005, otorgado por la Concejalía de la Mujer y Derechos Civiles del Ayuntamiento de Barcelona a trabajos sobre Mujer y Publicidad, me habla de las positivas consecuencias que ha tenido dicho galardón en su quehacer profesional.
Ella es la fundadora de la agencia LA GEMEGÈ CREATIVITAT VERTICAL.
Paola Cortis, modelo holandesa en los sesenta, tiene 69 años. Separada y madre de ocho hijos, es una barcelonesa con cuarenta años de residencia en esta ciudad. Paola tiene arrugas y, como dice Emília, sus arrugas se las ha ganado a pulso. Pero, Paola no ha pasado jamás por la, tan de moda, cirugía estética.

Tituló su trabajo como LA TRANSGRESSIÓ DE PAOLA. Las secuelas de este esfuerzo creativo han sido muy positivas. En primer lugar, el poderoso efecto mediático generado, con páginas de prensa, programas de radio y de televisión, revistas especializadas y generalistas, etc. En otro orden de cosas, el gran interés de empresas de diversos sectores que ofrecen productos y servicios a personas como Paola, interesadas en asociar a su mensaje publicitario el sentido profundamente humano de dar visibilidad a unas situaciones características, muy comunes a las mujeres, y hombres en no menor medida, de esta etapa media de su vida, tan descuidada y tradicionalmente menospreciada.

Dos apreciaciones sobre este trabajo, nos las ofrecen Jordi Llavina y Maria de la Pau Janer:



10 mayo 2006

RETOS DEL SECTOR

Mi amigo Txetxu Barandiarán, en su excelente blog CON VALOR, promueve una a modo de encuesta invitando a sus lectores a explicar su punto de vista sobre los RETOS de este decaído y decadente sector editorial español.
Mis respuestas, ya enviadas, son éstas:

RETOS DEL SECTOR EDITORIAL


1. EDITORES: Dejar el metier en manos de profesionales que, al tiempo, sean personas cultas. No puede aceptarse una gestión de las empresas editoriales exclusivamente basada en criterios resultadistas. El progresivo deterioro de profesiones de imprescindible contribución a la calidad del producto (correctores, ilustradores, maquetistas, lectores, etc.), depauperados por las externalizaciones, la discontinuidad en los encargos, la precarización de sus emolumentos, etc. han propiciado un descenso en la calidad del producto final en aras de lograr un mejor resultado económico “como sea”.
2. PREMIOS: Sin dejar de pretender los efectos mediáticos inherentes a esta pasión social que vivimos, proclive a votar todo lo que se mueve(Eurovisión, Gran Hermano, l’Estatut, etc.), tal vez podrían confiar más en sus jurados, permitiendo que ganase el mejor y que el público reconociese a éste por su creación, con independencia de su imagen pública, e incluso literaria, anterior.
3. ADMINISTRACIONES: El intervencionismo de las instituciones políticas y administrativas en el sector editorial, y en las industrias culturales in genere) no es nunca inocente. Se ha establecido entre nosotros una habitualidad pesebrista, un sometimiento incondicional al ogro filantrópico (Octavio Paz), un seguidismo menesteroso, en definitiva: una dimisión vergonzante. Se ha aceptado la limosna periódica y ya no se reivindica con la debida fuerza una legislación adecuada (genuina potestad de nuestros representantes para favorecer o perjudicar una actividad cualquiera). Se acepta el esclavismo mantenido a cambio de no reclamar su abolición.
Y, por supuesto, que se abstenga de practicar el intrusismo, editando “a tontas y a locas” cualquier cosa, con cualquier motivo. (Algún ayuntamiento o Diputación gasta/dilapida partidas presupuestarias exageradas para producir verdaderos panfletos que no interesan a nadie).
4. CRÍTICA: En sí misma, generalizando, se ha convertido en un negocio en sí mismo. Es incomprensible que los principales periódicos dediquen tantas páginas y suplementos a la crítica literaria; se trata de un fenómeno que sólo es comparable, en su volumen, a la información bolsista. El índice de lectura de tal exhuberancia de contenidos es perfectamente descriptible; su lenguaje artificiosamente críptico, si no/además de pedante; los intereses demostrados en favorecer determinados sellos (especialmente si son los del propio medio; y todos tienen alguno) es vergonzante; la crítica, como profesión única que permita vivir de ella, es un fenómeno de enriquecimiento digno de inspección fiscal temática;...
5. TELEVISIÓN: Generalmente se producen programas de un patetismo deprimente, endogámico club de engreídos connaisseurs predicando la verdad verdadera, la más disuasoria imagen del atractivo que pueda tener la literatura, basada en un elitismo y una impúdica exhibición de habilidades lectoras que recuerdan algunos números circenses como el funambulismo. Si se considera un negocio privado, y ya lo es casi siempre, la televisión tiene que buscar la audiencia y nada más; si, como parece, alguna televisión es pública, debe ejercer una función de servicio a quien paga el gasto (ese público); pero con asistencias útiles y no con dirigismos políticos (y por tanto morales también) en temas como la religión, la cultura o la militancia política.
6. LIBREROS: Este negocio, como el de editor, es para profesionales. No puede acometerse la aventura de librero como el entretenimiento de la amante, el empleo para el menos dotado y trabajador de la familia. Profesionales, pues, que se tienen que batir el cuero en un mercado abierto y competitivo, del mismo modo que el estanquero o el restaurador de la tienda de al lado: pelear con los proveedores, definir las líneas estratégicas de su negocio, conocer la potencial clientela según las características y ubicación de su establecimiento, arriesgar en una cierta apuesta de especialización de su oferta (como el restaurador vecino ha decidido dar menú de 9 €, en lugar de ofrecer en carta tres diferentes tipos de caviar), agremiarse en forma muy estricta entre iguales: no dejar que sus instrumentos de defensa colegial caigan en manos de los grandes y sus connivencias con los editores y la administración.
7. INTERNET: Aceptar que la informática no es meramente un instrumento más para simplificar procesos administrativos y logísticos. También permite asomarse a la red para establecer políticas comerciales, de distribución, de captación de contenidos y autores, de debate sectorial , etc. Para cuando la clausura de esas vergonzosamente anquilosadas páginas corporativas (web oficial) de tantas editoriales, que se han quedado tal que estatuas salinas, y su substitución por la herramienta de hoy (y tal vez por no mucho tiempo, pero de hoy mismo) que es el weblog.
8. LECTORES: Aunque el objeto de esta interesante encuesta se refiere a los retos de los agentes implicados activamente en el sector editorial, creo que no sobra una alusión al público lector. Una de mis grandes pasiones la constituye la gastronomía. Pues bien, soy de la opinión que, cuando en una zona, ciudad o población media se produce la excelencia de establecimientos restauradores con profusión inusitada, ésta no puede explicarse únicamente por la bondad de la materia prima que aquella tierra proporciona, ni a la casual conjunción astral que hizo nacer o fincar allí tales cocineros. Siempre he podido verificar que, además y por verdadera suerte, hay un público particularmente exigente que no traga con lo primero que le dicen o le echan al plato. La analogía con los lectores, a fuer de larga, dispensa la argumentación. Escritores, editores y libreros deberían gozar, para acercarse a la excelencia, de un público exigente y, en consecuencia, corresponderle.
9. BIBLIOTECAS: Me cansa este discurso recurrente de pedir a las administraciones (otra vez el ogro filantrópico) una mejora en su política de dotación a las bibliotecas públicas, en forma genérica e indiscriminada. Creo que eso está muy bien para acompañar el currículum de aprendizaje, en todos los niveles docentes, a base de buenas y dotadas bibliotecas de centro. También me parece subsidiariamente necesario que las administraciones públicas acerquen la lectura a colectivos incapacitados o con limitaciones para ejercer de lectores; prisiones, hospitales, asilos o geriátricos como ahora decimos, hogares del jubilado, centros parroquiales, salas de descanso en fábricas y talleres, hoteles, incluso en transportes públicos (hay una peculiar experiencia en el metro de México DF). Pero ciertas políticas, stricto sensu, de creación de macrobibliotecas públicas, generalistas, que tienen de todo y todo, empezando por los “desechos de tienta” intrusistamente editados por los poderes que las levantan, siguiendo por grandes lotes de saldo comprados a precio ganga con probable omisión de liquidación de derechos a sus autores (negociada o no), y terminando por las compras con condiciones especiales otorgadas por el editor (¡Ay, el precio fijo!) a cambio de “otra” subvención para una nueva colección (bucle operativo de la correlación editor/administrador público) y vuelta a empezar. Desde un punto de vista material: meta usted un ejemplar de mi novela en una biblioteca que visitan 10000 lectores al año y perderá un potencial de venta de 300 ejemplares. Con otra perspectiva, queremos subvencionar también a los lectores con “comederos públicos de cultura”, transformando un hábito cultural de mayor rango como es el lector que “va de librerías”, hojea directamente los libros de las estanterías, consulta a “su” librero prescriptor, decide un presupuesto doméstico para libros, compra el libro (su posesión y su propiedad), lo lleva a casa, lo lee, lo recomienda a otros familiares que lo leen, y a otros amigos que lo compran y lo leen, et ita porro. ¿No es más sugestivo?

RANKING

Recuerdo, otra vez, que se trata del ranking de libros más vendidos (ficción y no-ficción), por editoriales, según la lista que publica todos los miércoles el suplemento CULTURAS de La Vanguardia.

09 mayo 2006

A VUELTAS CON EL PRECIO FIJO



En México se ha montado una polémica en torno a la decisión sobre el PRECIO FIJO del libro. Por más que en España la cuestión está resuelta, al menos en términos legislativos, no es infrecuente que se vuelva al tema; periódicamente con respecto a los libros de texto y su muy diversa distribución y más puntualmente con episodios como el reciente e irresuelto CASO ABACUS.
La propia Conselleria de Cultura, a través del Institut Català de les Industries Culturals (ICIC, fijó su posición inicial en un comunicado de marzo pasado.
Los argumentos, en favor y en contra, suenan siempre un poco a demagogia. Se trata, dicen algunos, de proteger al lector. ¿Es que no le puede interesar al sufrido lector buscar el mejor precio? ¿En qué le favorece contar con un precio unificado, alto o bajo, del libro apetecido?. Otros replican: las librerías (puntos de venta en general) son grandes y chicas, cercanas y lejanas, en régimen de autoservicio o con personal eficazmente profesionalizado (prescriptor), presenciales y virtuales, generalistas o especializadas... ¿Todas tienen el mismo coste? ¿Ofrecen todas el mismo servicio? ¿Es que el producto es el único coste a tener en cuenta en la formación del precio?
Puede decirse que el precio fijo favorece al comprador particular, pero ¿y a las administraciones públicas que ofrecen financiación o subvención directa?, ¿y a los grandes compradores?, ¿y a las redes de bibliotecas?
¿En qué quedamos, todos o ninguno?
Complicado, prolijo el problema.
Una apostilla casi sarcástica: "Los libreros deben pensar en estrategias que sirvan para competir, incluso, frente a supermercados." Olé.

REEMPRENDEMOS

Después de unos días convulsos por razones extraprofesionales, volvemos a donde solemos.
Gracias por vuestra comprensión.

03 mayo 2006

Dimecres, rànquing de llibres en català

El primer de ficció
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El primer de no-ficció

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El rànquing:

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29 abril 2006

ECOS EN EUSKADI

A través de una buena amiga escritora, este modesto blog ha llegado a CON VALOR, la página de Txetxu Barandiarán. Gracias a ambos.

La larga venta de Edicions 62

Y, ahora, La Vanguardia.

LA VANGUARDIA - 29/04/2006
BARCELONA | REDACCIÓN

La Caixa, Planeta y el Grup Enciclopèdia Catalana podrían repartirse la propiedad del Grup 62, uno de los grandes conglomerados editoriales catalanes, que en la actualidad es propiedad mayoritaria de La Caixa, según informaba ayer el diario El País. Cada una de las tres entidades se quedaría con un 30% de las acciones del Grup 62, quedando el 10% restante en manos de pequeños accionistas. La Caixa ingresaría por el traspaso de parte de sus acciones veinte millones de euros, y pondría así término a meses de rumores sobre la venta.

Fuentes de La Caixa, que actualmente posee el 89% de las acciones del Grup 62, admitieron que esta firma se halla en situación de "disponible para la venta". Y también que, a tal efecto, se mantienen conversaciones con distintas entidades. Sin embargo, añadieron que la información sobre una futura propiedad tripartita era "uno más de los rumores que han circulado durante los últimos meses a propósito de la operación; son comentarios recurrentes".

Por su parte, fuentes de Planeta se limitaron a señalar que no emitirían ninguna declaración ni comunicado sobre la noticia.

A su vez, fuentes de Enciclopèdia Catalana reconocieron la existencia de conversaciones, así como su interés en la operación, pero al tiempo indicaron que no se había firmado ningún preacuerdo.

Fuentes próximas a la dirección de 62 abundaron en esta línea y afirmaron también que no les constaba que se hubiera firmado ningún preacuerdo. Agregaron que no harían, por el momento, nuevas declaraciones.

Otras fuentes del Grup 62 aseguraron que se ha llegado a un acuerdo verbal, alcanzado hace ya algunos meses, y que para el próximo día 27 de mayo está prevista una reunión que podría resultar decisiva para transformar dicho acuerdo verbal en otro escrito y rubricado.

Por último, fuentes relacionadas con RBA, la firma editorial que durante meses negoció - en paralelo a Planeta- con La Caixa para hacerse con la propiedad del Grup 62, manifestaron ayer que no había ninguna operación cerrada y que consideraban que su candidatura tenía todavía posibilidades de éxito. Añadieron, asimismo, que el hecho de que desde La Caixa se desmintiera la existencia de un preacuerdo firmado venía a apoyar su idea.

28 abril 2006

COSAS VEREDES ...

La Caixa, Planeta y Enciclopèdia Catalana se repartirán la propiedad de Grup 62

El Gobierno catalán presionó a la entidad para que no se desprendiera de toda su participación

ISRAEL PUNZANO - Barcelona
EL PAÍS - 28-04-2006

Las fronteras del mapa editorial catalán se desplazan. Según fuentes del sector, ya se ha alcanzado un preacuerdo para la venta de Grup 62, cuyo principal accionista es La Caixa, que posee el 89% de las acciones. El reparto de la propiedad de Grup 62 tras la venta será el siguiente: el 30% permanecerá en manos de La Caixa; otro 30% pertenecerá a Planeta; otro 30% más, al Grupo Enciclopèdia Catalana, y el 10% restante lo seguirán controlando pequeños accionistas. El Gobierno catalán presionó para evitar que Planeta se hiciera con el control absoluto de Grup 62, según las mismas fuentes.
En contra de lo que señalaban los últimos comentarios surgidos en el mundo editorial autóctono, La Caixa no se desprenderá finalmente de toda su participación en Grup 62, aunque venderá buena parte de ella, según fuentes del sector. Tras la operación de venta en marcha, la propiedad de Grup 62 quedará dividida entre La Caixa (30%), el Grupo Planeta (30%) y el Grupo Enciclopèdia Catalana (30%). El 10% restante seguirá en manos de pequeños accionistas. Aunque estos porcentajes podrían variar ligeramente, el objetivo es mantener cierto equilibrio. El monto aproximado de la operación de venta ascenderá a 20 millones de euros, según datos aportados por las mismas fuentes. El Consejo de Administración de Grup 62 está formado por representantes de Caixa Holding y por Josep Maria Castellet, Joan Rigol, Antoni Serra Ramoneda y Josep Ramoneda. Estos últimos se opusieron a la venta de la totalidad de las acciones de La Caixa al Grupo Planeta, posibilidad que también rechazó el Gobierno catalán, según las mismas fuentes. En el preacuerdo consta que permanecerán como consejeros y garantes de los contenidos para asegurar así la pervivencia del sello.
La operación de la venta de Grup 62 por La Caixa a Planeta estaba casi cerrada el año pasado, pero presiones del Gobierno catalán -sobre todo de Esquerra Republicana de Catalunya- y de entidades como Òmnium Cultural consiguieron finalmente frenarla, según las mismas fuentes. La posibilidad de que Planeta se hiciera con el control del primer grupo editorial en catalán en volumen de negocio provocó un gran revuelo en el sector, porque se creía incompatible con la catalanidad de la empresa afectada. La Caixa, por el contrario, quería vender todas sus acciones a Planeta por considerar a este grupo el más sólido y potente del sector editorial español. El Gobierno catalán presionó a La Caixa para que siguiera presente en Grup 62, según las mismas fuentes.
Fin de las pérdidas
Entre las causas para la venta de Grup 62 se citaban sus pérdidas. Sin embargo, en la junta de su Consejo de administración del próximo mes de junio la editorial no presentará números rojos por primera vez en muchos años, según ha podido saber este diario. Con el preacuerdo, que facilitará la entrada de Enciclopèdia Catalana, se respetará el requisito de catalanidad y se evitará el control absoluto de Planeta. Fuentes del sector editorial aseguran que el plan definitivo estará sobre la mesa de La Caixa a principios de verano para que le pueda dar el visto bueno concluyente en septiembre y hacerlo público en otoño. Otros posibles compradores, como RBA, están totalmente descartados. Según fuentes del sector editorial, este preacuerdo cuenta con la aprobación del Gobierno catalán. El argumento intelectual de la operación sería el de la creación del mayor grupo editorial y de comunicación en catalán.
Las negociaciones se están llevando con total discreción. El problema tras la materialización del preacuerdo sería otro, ya que se crearía una suerte de monopolio que controlaría la mayor parte del mercado editorial en catalán. El Grupo Enciclopèdia Catalana abarca los sellos Proa, Mina, Diccionarios de l'Enciclopèdia, La Galera y Pòrtic, y distribuidoras de libros de texto, entre otras empresas. Por su parte, Grup 62 engloba las editoriales Edicions 62, Empúries, Selecta, Península, El Aleph, Luciérnaga y RACC-62. A finales del año pasado, Grup 62 cedió la gestión de sus revistas (Descobrir Catalunya, Descobrir Cuina, Altaïr, Sàpiens y Nat) a Grup Cultura 03, cesión que empezó a ser efectiva en enero. Asimismo, el Grupo Planeta es un emporio editorial que posee el sello en catalán Columna. De ahí que se planteen muchas dudas sobre cómo se gestionará esta concentración, que podría afectar también a los escritores de los distintos sellos.
La larga historia de esta operación ha llegado a crear un gran hastío en el sector, porque se arrastra de lejos y volvió a activarse recientemente. La entidad de ahorro que preside Ricard Fornesa calificó a finales del año pasado la de Grup 62 como "una de las participaciones no estratégicas". La competición empezó de nuevo. El interés de distintos grupos editoriales por Grup 62, del que ha venido informando este diario, no fue ajeno a los primeros frutos del plan de saneamiento iniciado por Rosa Cullell cuando ésta fue nombrada consejera delegada del grupo, en octubre de 2002. El plan de viabilidad empezó a aplicarse en 2003 y tenía este año como horizonte, un objetivo de saneamiento ya cumplido. La Caixa no pasó a tener el control efectivo del grupo hasta 2002 y desde entonces ha ido aumentando su peso accionarial en la compañía, que ha efectuado dos ampliaciones de capital.
Grup 62 ha vivido un calvario desde finales de 1999, cuando dimitieron con un mes de diferencia el director general adjunto, Oriol Castanys, y el consejero delegado, Oriol Bohigas, por discrepancias con la línea editorial. El primero fue sustituido por Pere Sureda, que fue subdirector general de Ediciones B, y el segundo, por Joan Capdevila, director general del grupo. Ambos iniciaron un plan de expansión que duplicó el número de títulos publicados con largas tiradas y que, en opinión de los expertos, se les fue de las manos. En 2001, Joaquim Palau, director editorial de Grup 62, lo abandonó para dirigir Destino.
Con la entrada de Cullell en 2002, se empezaron a enderezar las cosas. Nombró director editorial a Ernest Folch, que había abandonado Grup 62 con Oriol Castanys; se redujeron a la mitad los títulos publicados; se apostó por las ediciones en catalán y se cerró el sello Diagonal. Hace unos meses, José Manuel Lara reiteró el interés de Planeta por Grup 62.

Huracán Katrina

El premio Pulitzer 2006, a la mejor fotografía "breaking news" ha sido otorgado al Dallas Morning News, por la cobertura del huracán Katrina que golpeó Nueva Orleans el pasado verano.
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27 abril 2006

Control de precios de libros en México

Congreso mexicano aprueba control de precios de libros
Associated Press



MEXICO - La Cámara baja del Congreso mexicano aprobó una ley que fijará precios fijos para los libros vendidos dentro del país y prohibirá los descuentos.

Los críticos consideran la medida una tentativa equivocada para proteger a los libreros.

Algunos parlamentarios del conservador partido PAN, en el gobierno, alegan que la ley afectará a los consumidores y a las pequeñas librerías de la provincia, que no podrán recuperar el costo de transporte al verse obligados a mantener los precios de los detallistas capitalinos.

"El proyecto prohibe los descuentos. Eso va en perjuicio del consumidor. Nadie nos garantiza que el precio fijo vaya a bajar", dice Sergio Penagos, legislador del PAN.

La medida fue aprobada el miércoles en la cámara baja con 241 votos a favor, 81 en contra y 12 abstenciones. Para que entre en vigencia, deberá ser ratificada por el Senado.

Los precios fijos serían establecidos por el editor o importador.

En los últimos años, miles de pequeñas librerías han cerrado en México, en parte porque no pueden competir con los precios bajos de las grandes cadenas comerciales, cuyos voluminosos pedidos por lo general les generan descuentos de parte de las editoriales.

Pero Penagos advierte que los ya bajos índices de lectura en México disminuirían aún más si se incrementan los precios o los libros escasean en la provincia porque los vendedores no pueden recuperar el costo del transporte desde la capital.

Los promotores de la ley alegan que existe un sistema similar de precios fijos en algunas naciones de Europa, donde los índices de lecturabilidad son altos, pese al elevado costo de los libros, en comparación con los estándares mexicanos.

También argumentan que los descuentos han dañado el mercado editorial mexicano, reduciendo el número de librerías pequeñas y especializadas, impedidas de competir en precios con las grandes cadenas.

Otra realidad que intentan combatir los defensores de la ley es que los precios de descuento estimulan impresiones grandes y baratas de unos pocos títulos populares, reduciendo la posibilidad de edición de los libros menos comerciales.

Editoriales colombianas preocupadas

Sector editorial del vecino país entre los más afectados por la salida de Venezuela de la CAN

Los medios de comunicación colombianos reflejan que uno de los sectores que resultarán más afectados por la salida de Venezuela de la CAN es el editorial. Y es que para Colombia, Venezuela representa 21% del total del sus ventas en productos editoriales; correlación que sólo es superada por México con 22%.